domingo, 16 de septiembre de 2012

Transferencia sobre madera



Ingredientes.

- trozos de madera recuperada.
- tachuelas de tapicería o clavos pequeños y martillo, si deseas avejentar la madera.
- pintura acrílica clara y 1 pincel grande, para dar color de fondo.
- pintura acrílica negra y un pincel pequeño, si se quiere repasar las letras para darles más fuerza.
- impresora de chorro de tinta.
- algún objeto de punta roma, como un bolígrafo.
- bramante, para colgar las tablas.

Elaboración.

En este caso, la autora golpeó las piezas de madera con tachuelas de tapicería y clavos, con los que perforó las esquinas, y la golpeó con el martillo para darle un aspecto aún más envejecido. Esto, obviamente, es cuestión de gustos, pudiendo ir al siguiente paso directamente si preferimos un resultado menos rústico.

El siguiente paso es dar color a la pieza, decantándonos por un color claro. Sarah, la autora de esta entrada, recomienda usar pintura sin brillo y desaconseja la pintura en spray, ya que la tinta no se fija bien en este tipo de superficie. Por el contrario, recomienda la pintura acrílica para manualidades, que se puede sustituir por pintura con látex; yo he usado la pintura con látex para pintar madera y me encanta el resultado y el aspecto "decapé" que ofrece.

Para dar el color de fondo usaremos el pincel grande, eliminando cualquier exceso de pintura en el borde de la lata antes de aplicarla. Aplicamos la pintura con el pincel casi seco y centrando el trabajo en la parte central de la pieza de madera, obviando los bordes. Una vez acabado este paso, dejar secar.

En nuestro ordenador elegimos el diseño que queremos transferir, girándolo de forma que la imagen y las letras queden invertidas e imprimimos el diseño resultante. Un programa de diseño gráfico te facilitará este trabajo.

Seca ya la pintura, aplicamos nuestro diseño con la cara impresa sobre la madera y la adherimos a ella con ayuda de un pincel humedecido con agua. Es importante no excederse con el agua del pincel, para no romperlo en un brochazo. Hay que usar el agua justa para humedecer el papel, ayudando que la tinta se vaya liberando sobre la madera. Hecho esto, tomaremos un objeto de punta roma y puliremos con él las letras del diseño una a una, tanto en horizontal como en vertical.

Si al desprender el papel, el resultado nos parece demasiado transparente, se puede reforzar repasando las letras con pintura negra, muy diluida, para que no pierda el aspecto envejecido.

Para acabar con el trabajo y resaltar el aspecto envejecido, rebajamos algo de pintura a lo largo de los bordes y a las transferencia con ayuda de una lija. Por último, poner un par de clavos o de grapas en el dorso de la madera para atar nuestro cordón y colgar nuestros nuevo objeto decorativo en la pared.